Que sucede si llego a la jubilación cobrando la pension por incapacidad permanente

Tener suficiente para la jubilación es una preocupación bastante común a partir de cierta edad. Aún más si cabe, para las personas que están cobrando una prestación derivada de una  incapacidad permanente. Es lógico tener dudas en cuanto al paso de una prestación a otra y lo que pueda significar económicamente.

Es bastante sencillo ya que cuando se llega a la edad de jubilarse se produce una cambio de nombre simplemente. Es decir lo que hasta ese momento se denominaba pensión de incapacidad permanente pasa a llamarse jubilación, sin que se modifiquen los detalles de la prestación

Optar por una de las dos

La prestación por jubilación y la prestación por incapacidad permanente son incompatibles, es por ello que el beneficiario debe elegir una de las dos.

Cotiza por un único régimen de la seguridad social

Cuando el beneficiario ha estado sometido durante su vida laboral a un único régimen de la seguridad social tiene dos posibIlidades:

-Elegir mantener la pensión de incapacidad permanente que recibía del estado. No cambia el importe pero si la denominación.

-Elegir cobrar la pensión de jubilación que normalmente es más alta ya que se establece según las cotizaciones de los salarios que percibía mientras trabajaba, incluso los que se utilizaron para calcular la prestación por  incapacidad permanente que cobra actualmente.

Cotiza por regímenes diferentes al mismo tiempo

Si el beneficiario ha cotizado a la vez en dos regímenes distintos, por ejemplo trabajador por cuenta ajena a la vez que autónomo, existe la posibilidad de compatibilizar ambas pensiones si estas fueron reconocidas para regímenes distintos respectivamente.

Es decir, no son compatibles la pensión de jubilación y pensión de incapacidad permanente en el caso de que se produzcan dentro de un mismo régimen. Por el contrario, si existe compatibilidad de la pensión de incapacidad permanente y pensión de jubilación cuando se otorgan para regímenes distintos.

¿Está sometido al IRPF?

Es importante saber cual es la fiscalidad aplicable porque de ella dependerá los ingresos netos que percibirá el beneficiario.

En el caso de las prestaciones por incapacidad permanente que tienen establecido un grado de absoluta (incapaz de tener actividad laboral alguna) y gran invalidez (necesitan ayuda para cualquier actividad diaria) no estan sometidas a IRPF.

Igualmente cuando dichas prestaciones cambian su denominación a pensión de jubilación, menos aun se someten al IRPF de manera que los beneficiarios de las mismas siguen contando con un importe idéntico.

 


¿Es obligatorio tener una mutua si soy autónomo?

Comenzar la andadura como autónomo acarrea una importante lista de trámites; algunos son recomendables, otros imprescindibles, e incluso los hay obligatorios. Es esencial seguir la regulación vigente para evitar futuras sorpresas y posibles multas.

Así que respondiendo a la pregunta que titula este post; si, es obligatorio disponer de una mutua si eres autónomo, ya que es obligatorio cubrir la incapacidad temporal que puede derivar de contingencias comunes.

Lo que es opcional es abonar la cuota para cotizar por accidentes de trabajo y por enfermedades profesionales, así como cotizar para el desempleo como autónomo. Da igual si decides cotizar por las contingencias obligatorias, o si añades las opcionales. De cualquier forma es obligado tener cobertura con una Mutua de Accidentes de Trabajo y Enfermedad Profesional de la Seguridad Social.

Es decir, los autónomos tienen la obligación de dar cobertura a las contingencias comunes, pero pueden optar por cubrir las contingencias profesionales. Excepto en el caso de  que realicen trabajos de alto riesgo o los trabajadores autónomos económicamente dependientes. En ambos casos tienen la obligación de contratar también con la mutua estas coberturas.

¿Cuál es el cometido de las mutuas?

Se trata de asociaciones empresariales que disponen de una autorización administrativa para colaborador en la gestión de la Seguridad Social. Son entidades sin ánimo de lucro.

Su trabajo es encargarse de proporcionar las prestaciones que tienen su origen en  Accidentes de Trabajo y Enfermedad profesional. También proporcionan  las prestaciones de Incapacidad Temporal provenientes de Contingencias Comunes. Además gestionan el paro de los autónomos.

¿Cómo se gestiona?

Cuando registras tu alta en el RETA (Régimen Especial de Trabajadores Autónomos) en el formulario debes decidir qué mutua vas a emplear para dar cobertura a tus contingencias comunes.

Si no quieres utilizar la mutua para las contingencias profesionales, puedes hacerlo ya que no es obligatorio y puedes cambiar de opinión hasta el 1 de octubre de cada año que puedes registrar esa opción entrando en vigor en Enero del año próximo.

Se requiere formalizar la elección de Mutua mediante el llamado documento de adhesión que tiene validez anual, prorrogable de forma tácita salvo que se diga lo contrario antes de 1 octubre.

Algunos de los datos que deben reflejarse en este documentos son:

-Datos personales (número seguridad social)

-Fecha y hora de inicio y de caducidad

-Derechos y deberes de ambas partes


Infarto de miocardio y accidente cerebrovascular, ¿estan cubiertos por una póliza de accidentes?s

Según el Instituto Nacional de Estadística el infarto de miocardio y los accidentes cerebrovasculares, ambas enfermedades circulatorias graves, son además, la primera causa de muerte en España.

El infarto de miocardio, coloquialmente denominado ataque al corazón, es producido por un coágulo que impide el paso de la sangre y oxígeno por las arterias coronarias al corazón. Cuando esto sucede el corazón se bloquea y las células cardíacas mueren.

Los accidentes cerebrovasculares se dividen en dos; el infarto cerebral que es el más común y viene causado por una obstrucción (por depósitos de grasa) en una arteria lo que impide que circule la sangre con normalidad; y el derrame cerebral que ocurre al romperse una arteria.

Siendo enfermedades muy frecuentes y potencialmente mortales es importante conocer si están cubiertos este tipo de dolencias por el seguro de accidentes.  Pero, primero debemos establecer

¿Qué comprende un seguro de accidentes?

Los seguros de accidentes entran dentro de la clasificación de los seguros personales y tienen por objeto cubrir los riesgos sobre la vida humana, la integridad corporal o la salud.

 

El seguro de accidentes comprende la prestación de indemnizaciones en caso de accidentes que ocasionen la muerte o invalidez del asegurado, como consecuencia de actividades previstas en la póliza.

¿Cubre el seguro de accidentes infarto de miocardio y accidente cerebrovascular?

Pues..., depende. Lamentablemente no existe una respuesta rotunda. Es un tema no exento de polémica dado que según la jurisprudencia no hay una respuesta válida que podamos emplear en todos los casos. Se supone que se debe investigar y establecer caso por caso si se puede considerar accidente o no.

En principio se entenderá como accidente cuando el accidente en sí es provocado por un elemento exterior específico, por ejemplo un susto, un sobreesfuerzo de trabajo, un momento de estrés extremo.

No se considera accidente cuando el origen se debe al estado de salud del asegurado sin que haya elementos externos que lo propicien.

De hecho, en la actualidad muchas aseguradoras han incorporado una cláusula en su póliza en la que se establece si estas enfermedades (infarto de miocardio y accidente cerebrovascular) estan incluidas o no. Especificando una indemnización si es el caso.

 

No es nada entretenido leer a fondo las cláusulas de una póliza de accidentes, sin embargo es la única forma de tener claro que accidentes estan comprendidos en las misma. De esta forma en el caso de accidente recibiremos una compensación económica adecuada.

 


Soy autónomo, ¿que coberturas tengo si me accidento?

Los autónomos no son inmunes a enfermedades y accidentes de trabajo. Los accidentes, como sucesos imprevistos que son, pueden ocurrir a cualquiera sea autónomo o trabajador por cuenta ajena. La normativa existente intenta que los autónomos tengan las mismas coberturas que los trabajadores por cuenta ajena.

Como autónomo, si desea estar protegido y cubierto en caso de accidente laboral es necesario cotizar por ello, además de cotizar por contingencias comunes que si es obligatoria. Es decir que la cotización que da cobertura a los accidentes laborales y enfermedades profesionales es voluntaria, por ello más del 80% de los autónomos no la tienen.

Existen excepciones ya que según el nuevo Estatuto de los Trabajadores, los trabajadores autónomos económicamente dependientes, sí que están obligados a cotizar por enfermedad y accidente profesional. También es obligatoria para los trabajadores autónomos que realicen actividades de alto riesgo en las que los siniestros son frecuentes, aunque todavía no se ha regulado al detalle este aspecto.

En el caso de cotización ¿Cuál es la cobertura?.

Cuando debido a un accidente laboral se produce una situación de incapacidad temporal del autónomo para realizar su trabajo, el trabajador por cuenta propia (autónomo) percibe el 75% de su base de cotización a la Seguridad Social. Siempre y cuando exista una declaración de incapacidad temporal declarada por la mutua laboral asignada al trabajador por cuenta propia.

Cómo cotizar para estar cubierto si me accidento.

El tipo de cotización que tiene que abonar el autónomo para estar cubierto en caso de accidente viene establecido por la Seguridad Social. La clasificación se lleva a cabo según la actividad económica que desarrolla el autónomo que está reflejado en la Clasificación Nacional de Actividades Económicas (CNAE).

Sin embargo, este importe adicional de la cuota de cotización que incluye tanto accidentes como enfermedades laborales, oscila según la ocupación y situación de cada trabajador. En este sentido existen distintas tarifas de cotización por accidentes de trabajo y enfermedades profesionales que van desde el 1,3% al 6,5%.

Los accidentes in itinere (traslados de ida y vuelta al trabajo) no estan incluidos en la categoría de accidentes de trabajo como pasa con los trabajadores por cuenta ajena, con la excepción de los autónomos económicamente dependientes. En estos casos se trata de accidente no laboral y por tanto amparado por las contingencias comunes.

 

 


Indemnización por accidente en transporte público

Con atascos diarios en la mayoría de las ciudades, conducir del trabajo a casa y viceversa todos los días puede ser una pesadilla. Por eso, muchos optan por utilizar el transporte público para sus desplazamientos diarios, resulta rápido y económico.

Normalmente es una forma de transporte muy segura, sin embargo en ocasiones se producen accidentes con heridos y lesiones de diversa importancia.

Derecho a indemnización

Lo que ocurre es que pocas personas conocen sus derechos y las acciones que deben tomar si se lesionan en el transporte público. Cuando una persona se lesiona en el transporte público puede y tiene derecho a reclamar una indemnización.

 

Muchas veces, solo se nos ocurre reclamar una indemnización cuando el accidente es grave, sin embargo lo cierto es que se puede reclamar incluso si las lesiones son leves. Es importante conocer que, si después de un accidente en transporte público requerimos asistencia sanitaria, el transportista tiene la obligación de abonar el coste.

 

Al comprar un billete de autobús o cualquier otro transporte público, se lleva a cabo una especie de acuerdo similar a un contrato con el transportista. Parte del importe del billete se asigna a financiar un seguro obligatorio de viajeros (SOV). En consecuencia, si se produce un accidente la compañía que realiza el transporte tiene la obligación de indemnizar a los pasajeros que se hayan herido o lesionado en el mismo.

 

La función el Seguro Obligatorio de Viajeros es indemnizar al viajero que se lesiona en un accidente en el transporte público. Tienes que saber que este seguro es compatible con tu seguro de accidentes privado y con cualquier reclamación de responsabilidad civil.

 

Cuantía de la reclamación

Lógicamente la cantidad de la indemnización dependerá de las lesiones, es decir de la  gravedad. También depende de en qué circunstancia se han producido las mismas. El plazo de reclamación es de un año desde que se produce la lesión en cuestión.

 

Existe una tabla legal con distintos casos que abarcan desde el fallecimiento hasta lesiones leves. En estos casos, lo mejor es ponerse en manos de expertos que puedan gestionar una reclamación civil o administrativa porque suelen ser procesos complejos con necesidad de peritos y testigos que avalen la demanda.

 

Es conveniente conocer que para que el conductor del autobús sea considerado responsable no hace falta que exista una colisión, simplemente un frenazo o una maniobra negligente basta. Puedes tener derecho a indemnización aunque el accidente no tenga responsable.


Riesgos eléctricos, ¿estan cubiertos por un seguro de accidentes?

La electricidad es un elemento muy peligroso con potencial para causar lesiones graves e incluso la muerte. Los accidentes por electrocución pueden, bien ser fatales, o ocasionar quemaduras graves y permanentes en la piel, en los tejidos internos, así como daños en el corazón, dependiendo lógicamente de la duración y la gravedad de la descarga eléctrica sufrida.

Las descargas eléctricas de equipos eléctricos defectuosos pueden también provocar lesiones indirectas como caídas desde escaleras, andamios u otras plataformas elevadas de trabajo. No solo aquellos que trabajan con electricidad tienen riesgo. Una instalación eléctrica deficiente, o unos electrodomésticos defectuosos pueden provocar descargas eléctricas en el lugar de trabajo o en el hogar.

Entonces ¿Cuáles se consideran daños eléctricos a efectos del seguro de accidentes?

Lo primero es establecer que son daños eléctricos. Daños eléctricos son los derivados de la electricidad como por ejemplo:

  • Tormenta eléctrica y caída de rayos.
  • Formación de arco voltaico.
  • Subidas y bajadas de tensión.
  • Corriente anormal.

Una tormenta eléctrica fuerte puede provocar daños en ordenadores, televisiones y básicamente cualquier aparato eléctrico conectado en el momento del accidente. Pero, si además tienes la mala suerte de estar en contacto con uno de esos aparatos, puedes sufrir una peligrosa descarga eléctrica.

Entonces ¿lo cubre el seguro de accidentes personales?

Los seguros de accidentes garantizan indemnizaciones en caso de accidentes que provoquen la muerte o incapacidad/invalidez del asegurado.

Según el artículo 100 de la Ley 50/1980, de 8 de octubre, de Contrato de Seguro, se entiende por accidente la lesión corporal que deriva de una causa violenta súbita, externa y ajena a la intencionalidad del asegurado, que produzca invalidez temporal o permanente o muerte.

Los daños corporales por riesgos eléctricos están cubiertos salvo en los siguientes casos:

  • Lesiones causadas por acción de rayos x, elementos radiactivos, reacciones nucleares; lesiones imputables a esfuerzos.
  • Accidentes provocados, dolosamente o con culpa grave, por el asegurado y/o beneficiarios; o sufridos por el asegurado en empresa criminal.
  • Accidentes causados por fenómenos sísmicos, inundaciones u otros fenómenos naturales de carácter catastrófico.

¿Que coberturas tiene?

  • Si el asegurado fallece los beneficiarios percibirán el 100% del capital asegurado.
  • Si a consecuencia del accidente el asegurado sufre una invalidez permanente Absoluta percibirá el capital establecido en las condiciones particulares de la póliza. Puede percibir el 100% del capital asegurado o un porcentaje aumentado establecido (varía desde un 225% a un 350%).
  • En el caso de que el accidente resulte en Invalidez Permanente Parcial con pérdida anatómica o una disminución funcional total o parcial de carácter permanente y cuya recuperación no se estime previsible (según el informe del perito), el asegurado percibirá el porcentaje del capital asegurado estipulado en las condiciones particulares de la póliza.

 

 


Los accidentes de tráfico, principal causa de muerte entre los jóvenes

A menudo, la juventud conlleva comportamientos impulsivos, imprudentes y hasta peligrosos. Lo lamentable es que estas conductas pueden acabar en tragedia. Continuamente escuchamos noticias de accidentes de tráfico que desembocan en invalidez o muerte.

Sgún las estadísticas los accidentes de tráfico son la principal causa de muerte de jóvenes a nivel mundial. Generalmente los más afectados son adolescentes entre 15 y 19 años, aunque la mayor parte de las víctimas no eran conductores sino ciclistas o peatones.

Las principales causas de estos accidentes son:

  • Distracciones en la conducción o como peatón.
  • Consumo de drogas y/o alcohol.
  • Circunstancias de la conducción.

Las cifras son abrumadoras y muy reveladoras, entre 2014 y 2016, las muertes de jóvenes en accidentes de tráfico aumentaron un 15%, de 365 a 421.

Incluso las compañías aseguradoras son conscientes e incrementan las primas de los seguros de accidentes de los jóvenes.

Evidentemente, las familias y la sociedad en general juegan un papel esencial en la maduración de los jóvenes. Son los padres y los educadores los que tienen la responsabilidad de mostrarles las consecuencias de sus comportamientos impulsivos, imprudentes al volante.

Existe un elemento educacional a mejorar en temas como el uso de cinturones de seguridad, de cascos obligatorios, información sobre los peligros de la conducción bajo el efecto de sustancias como el alcohol y las drogas.

Intentar reducir estas cifras pasa por incentivar y mejorar los servicios públicos de atención e información a los jóvenes con problemas de consumo de drogas o alcohol, o de comportamiento.

Una encuesta llevada a cabo en 2016 por un conocido fabricante de coches sobre conductas de riesgo de los jóvenes al volante reveló lo siguiente:

  • El 57% de los encuestados admitían haber superado los límites de velocidad.
  • El 43% de los encuestados admitían haber enviado mensajes de móvil mientras conducían.
  • El 16%, de los encuestados reconocían haber conducido sin cinturón de seguridad.
  • El 13% de los encuestados admitían haberlo hecho bajo los efectos del alcohol.

 

No podemos olvidar el efecto de las redes sociales. Los jóvenes viven a través de ellas y estan constantemente conectados, o retransmitiendo su vida en directo lo que favorece distracciones fatales. Son imprevisibles y además se creen invencibles. Es evidente que forma parte de su crecimiento y de su proceso de maduración, pero los convierte en un peligro para los demás y para ellos mismos.  Un seguro de accidentes cubre los posibles gastos económicos en caso de accidente que produzca una incapacidad o invalidez permanente.


Los accidentes laborales, causas más comunes

Durante el año 2017 se han producido un total de 583.425 accidentes de trabajo, lamentablemente algunos de ellos resultaron muy graves provocando la incapacidad o invalidez y en el peor de los casos la muerte. Está claro que cualquiera puede ser víctima un accidente en el trabajo. Sin embargo estar prevenido sirve y mucho, de una parte contar con un buen seguro de accidentes y de otra contar con la información puede evitar que sucedan más accidentes. Aquí están las causas más comunes de los accidentes laborales:

Tomar atajos

El ser humano tiende a buscar y tomar atajos que le ahorren trabajo. No hay nada de malo en ello. Sin embargo, en el trabajo, y especialmente cuando se trabaja con maquinaria peligrosa o productos químicos letales, te expones a un peligro enorme que puede causar lesiones graves, invalidez o fallecimiento. Es decir, los atajos que se toman en el trabajo no son en realidad atajos, son errores que aumentan el riesgo de lesiones o, lo que es peor, la muerte.

Exceso de seguridad

La confianza en uno mismo es buena, pero en exceso es peligrosa. Cuando como trabajador llegas al trabajo todos los días con la actitud de  "a mí nunca me va a pasar", tu actitud cambia, bajas la guardia y es cuando comienzan los problemas y los accidentes.

Falta de orden y limpieza

El orden y la limpieza es uno de los indicadores más precisos de la actitud de una empresa en cuanto a la producción, la calidad y sobre todo la seguridad de los trabajadores. Un área de trabajo mal mantenida conlleva a riesgos y fomenta accidentes.

Comenzar una tarea antes de disponer de toda la información necesaria

La forma más rápida y segura de realizar cualquier trabajo es hacerlo bien a la primera. Para ello, debes disponer de toda la información pertinente relacionada con la tarea a realizar. Los que comienzan un trabajo con solo parte de la información, o de las instrucciones, esencialmente hacen el trabajo a ciegas. Es tremendamente peligroso.

Omitir los procedimientos de seguridad

Descuidar deliberadamente los procedimientos de seguridad establecidos en el lugar de trabajo no solo te pone en peligro directamente, sino que pone en peligro a los que estan a tu alrededor. Los procedimientos de seguridad que se siguen, solo a veces, tampoco funcionan. Seguir los procedimientos de seguridad es parte de tu trabajo.

Distracciones mentales.

Todo el mundo tiene una vida fuera del trabajo con problemas y distracciones, pero estas no pueden afectar al trabajo. Si en el trabajo estás dando vueltas a tus problemas, serás menos consciente de tu entorno, trabajaras menos seguro y además serás menos productivo, lo que le costará tiempo y dinero a la empresa.

Nada ni nadie es infalible, todos cometemos errores, pero siendo conscientes de los riesgos y causas más comunes de los accidentes laborales podremos evitarlos. Además de la prevención es conveniente contar con un seguro de accidentes que en caso de siniestro te proteja a tí y a los tuyos de las posibles consecuencias económicas garantizando tu nivel de vida.

 

 


Si trabajo desde casa y me accidento, ¿es accidente laboral?

Hasta hace poco tiempo trabajar desde casa era poco común y restringido a unos pocos afortunados. Actualmente gracias a las nuevas tecnologías de la era digital el número de personas que trabaja desde su casa a tiempo completo o de forma parcial se ha incrementado considerablemente. En el futuro se prevé que la mayoría trabajará desde casa de forma remota.

Esta nueva situación tiene muchas ventajas, tanto para los empleadores en términos de la reducción de costes, así como para los trabajadores que pueden beneficiarse de una mejor conciliación familiar al trabajar desde su propio hogar.

Sin embargo, con esta nueva fórmula de trabajo desde casa se producen situaciones nuevas no contempladas por las prácticas habituales en los centros de trabajo tradicionales. La legislación, al igual que las aseguradoras de seguros de accidentes, han tenido que adaptarse a los nuevos tiempos y solventar situaciones como, “¿Qué ocurre si me accidento trabajando desde casa se considera accidente laboral?”

Lo primero a tener en cuenta es...

¿Qué es un accidente laboral?

Según el Artículo 1155 de La Ley General de la Seguridad Social “un accidente de trabajo es toda lesión corporal que el trabajador sufra con ocasión o por consecuencia del trabajo que ejecute por cuenta ajena”.

Un accidente se considera accidente laboral si es sufrido en el lugar y en el tiempo de trabajo:

  1. Si existe una lesión corporal. Es decir se produce un daño o detrimento corporal consecuencia por una herida, golpe o enfermedad.
  2. Si el accidente se produce con ocasión o por consecuencia del trabajo, hay una relación de causalidad directa entre trabajo - lesión. La lesión no constituye, por sí sola, accidente de trabajo.

De acuerdo, pero si trabajo desde casa, ¿se considera también accidente laboral?

Efectivamente se considera accidente laboral porque ocurre en el lugar de trabajo, ya que se consideran lugares de trabajo aquellos lugares donde se desarrollan habitualmente trabajos.

En el caso de teletrabajadores que habitualmente prestan sus servicios desde su domicilio, este domicilio se puede considerar como lugar de trabajo. En consecuencia si se produce un accidente que cumple los requisitos del punto anterior en el domicilio del trabajador, que ejecuta su función desde casa, se considera accidente laboral.

Un accidente laboral puede tener graves consecuencias como la incapacidad permanente o la invalidez permanente que imposibilitan al accidentado de realizar su trabajo en el futuro con consecuencias en cuanto a la posible contribución económica de la seguridad social, así como indemnización económica del seguro de accidentes.

Los trabajadores que realizan su labor desde casa tienen las mismas obligaciones que los que trabajan en un centro de trabajo convencional, lógicamente tienen que disfrutar de los mismos derechos entre ellos la cobertura del seguro de accidentes por accidente laboral en su lugar de trabajo. En su caso su domicilio.

En el caso de los autónomos, sufrir un accidente de trabajo puede afectar seriamente a su situación económica ya que dejan de percibir ingresos. Si no trabajan no cobran. El seguro de accidentes le proporciona al autónomo la tranquilidad con una cobertura de los gastos incurridos por el accidente y una indemnización diaria que va a sustituir los ingresos no percibidos durante la convalecencia o recuperación.


Accidentes en el hogar, como prevenirlos

Creemos que nuestra casa es ese lugar seguro donde nada malo puede ocurrir, aunque no siempre es así. Si fuera así no existirían los seguros de accidentes. Cada año ocurren miles de accidentes dentro del hogar, de hecho los accidentes en el hogar son la 4 causa de muerte en la Unión Europea. Estos accidentes ocasionan también lesiones severas en incluso la invalidez en algunos casos. No es cuestión de vivir atemorizado en nuestra propia casa, pero hay algunas prácticas que pueden ayudar a prevenir y evitar accidentes en tu hogar.

Evitar resbalones.

Los resbalones en el hogar provocan numerosas caídas con lesiones más o menos graves, sobre todo en niños y ancianos que son más vulnerables.  Existen zonas de la casa de uso constante, como son la cocina y el baño, que son especialmente peligrosas por sus suelos húmedos que favorecen resbalones. Una mala caída puede acarrear incluso la invalidez total con la consecuente incapacidad para realizar su trabajo habitual.

 

Asegúrate de mantenerlos lo más secos posible, limpiando cualquier derrame inmediatamente y usando siempre una alfombra en el baño para absorber el exceso de agua. Importante también mantener en perfecto estado los pasamanos de las escaleras y los escalones.

Esconder productos venenosos

Ingerir accidentalmente una sustancia nociva y venenosa es mucho más fácil de lo que parece. Por supuesto, los medicamentos tienen que estar fuera del alcance de los niños y debidamente marcados para evitar errores de administración.

La zona de debajo del fregadero es un peligro absoluto si hay niños pequeños que puedan beber por error un limpiador, de un color atractivo, o aún peor lejía. No hay necesidad de tener estos productos a la altura de los niños, así que porqué no cambiarlos de sitio a un lugar alto donde solo los adultos tengan acceso.

Extremar precaución con los objetos punzantes.

Utilizamos a diario cantidad de herramientas peligrosas: cuchillos de cocina, herramientas eléctricas, destornilladores, batidoras... Es muy fácil distraerse y sufrir un corte profundo en un dedo mientras cortas patatas, o cortarte una mano intentando abrir una lata que se resiste.

 

Implanta en tu día a día medidas de seguridad sencillas, nunca cortes algo hacia ti mismo, no corras con tijeras, es mejor ir con calma y seguro, como dice el refrán “vísteme despacio que tengo prisa”

Asegurar dispositivos eléctricos.

Es obligatorio, asegurar los dispositivos eléctricos para que sean a prueba de niños en los hogares con pequeños. Igualmente no es mala idea poner en práctica algunas de esas prácticas en todos los hogares. Por ejemplo, nunca sobrecargues una toma de corriente enchufando demasiados electrodomésticos, y siempre ten cuidado al enchufar cualquier cosa. No dejes cables eléctricos en lugares donde puedas tropezar con ellos, y mucho cuidado con los electrodomésticos en el baño o cerca de zonas con agua. Si encuentras cables expuestos en un electrodoméstico o en un cable, llama a un electricista para arreglarlo lo antes posible.

 

Por supuesto es interesante además de estas medidas preventivas, disponer de un buen seguro de accidentes para el caso de que ocurra un accidente en tu hogar.

 

En definitiva se trata de no cerrar los ojos y ser consciente de los riesgos existentes en tu casa y minimizarlos en la medida de lo posible para que tu hogar sea ese refugio seguro para ti y para tu familia.